Una nueva protesta contra el Gobierno de Edi Rama derivó el sábado en enfrentamientos en Tirana, capital de Albania, después de que jóvenes arrojaran adoquines y bombas incendiarias contra la Policía, que utilizó dos cañones de agua para dispersarlos.
La movilización reunió bajo la lluvia, frente al Ministerio de Educación, a grupos estudiantiles y sectores opositores. Algunos jóvenes se separaron del grupo principal y prendieron fuego a contenedores de basura en distintos puntos de Tirana.
Las fuerzas de seguridad respondieron con cañones de agua y, durante otros episodios de las manifestaciones, emplearon porras y gases lacrimógenos para contener a los grupos concentrados en Tirana.
Imágenes difundidas desde la ciudad mostraron a manifestantes que lanzaron cócteles molotov, piedras y bengalas hacia el cordón policial.
Las protestas acumulan 14 jornadas consecutivas y reunieron a miles de personas en la capital. La convocatoria surgió inicialmente en mayo a partir de denuncias de corrupción y del rechazo a un proyecto para construir un hotel de lujo en una reserva natural protegida.
Desde mediados de octubre, las concentraciones ampliaron sus reclamos. Los participantes cuestionaron problemas del sistema sanitario, la falta de expectativas para los jóvenes y la gestión del primer ministro Edi Rama. Las demandas educativas quedaron integradas en una protesta más amplia que pidió su dimisión.
La protesta de hoy también volvió a expresar el rechazo hacia el gobierno y a la oposición. En la marcha se escuchó el lema: “Rama a prisión; Berisha a prisión”, en referencia al jefe de Gobierno y al ex primer ministro y líder opositor Sali Berisha. Los participantes dirigieron así sus críticas contra las dos principales figuras de la disputa política albanesa.
La semana pasada, Rama defendió la actuación de las fuerzas de seguridad y cuestionó el tratamiento de los enfrentamientos por parte de los medios de comunicación. El primer ministro los acusó de “glorificar y relativizar” los episodios de violencia entre manifestantes y policías. También afirmó que mantendría contactos con los estudiantes, aunque advirtió que “habrá consecuencias” para quienes recurrieran a actos violentos.
Las autoridades informaron que las protestas de estos últimos días dejaron cientos de detenidos. Un responsable policial indicó que 269 de los arrestados eran menores de 18 años
El Gobierno endureció esta semana su respuesta con multas de hasta 5.500 euros (unos USD 6.100) para los participantes que incurrieran en violencia. La medida entró en vigor el miércoles, en medio de una secuencia de protestas estudiantiles que también se extendió por otros países europeos.
Pese a las reiteradas demandas de dimisión, Rama rechazó hace unas semanas dejar el cargo y advirtió que la violencia durante las protestas podía comprometer la adhesión de Albania a la Unión Europea.
(Con información de AFP)


