El Ministerio de Economía determinó el tránsito hacia un régimen cambiario flexible debido a la caída de ingresos por exportación de gas y la baja disponibilidad de divisas. Para aplicar la medida, el Banco Central de Bolivia emitió un nuevo reglamento donde el tipo de cambio oficial se fijará cada noche promediando las compras de dólares de los bancos, y limitando la venta con un margen máximo de 10 centavos.














