El presidente de Ucrania, Volodimir Zelensky, calificó este viernes de “injusto” y de un “regalo” a Vladimir Putin el pacto alcanzado por Donald Trump con el mandatario ruso para que Rusia exporte millones de toneladas de diésel a los mercados estadounidense e internacional.
El entendimiento, confirmado por el propio Trump, prevé el envío “inmediato” de más de 300.000 toneladas de combustible diésel, cifra que se ampliará con otras 500.000 toneladas durante noviembre y 1.000.000 de toneladas poco después. El líder republicano calculó que, según la capacidad operativa de las refinerías rusas, Moscú podría alcanzar un total de tres millones de toneladas en un plazo reducido. Desde el Kremlin se ratificó el compromiso asumido por Putin de reanudar el suministro de crudo y combustibles a gran escala.
Para el mandatario ucraniano, cualquier alivio de las restricciones impuestas a Moscú sin un pacto firme de desescalada equivale a una debilidad evidente frente al Kremlin. “Esto le hace el juego a Rusia, ya que le permite matar a más personas, prolongar la guerra, tener aún menos respeto por Estados Unidos e infligir pérdidas y daños aún mayores al mundo”, sostuvo en un comunicado difundido a través de sus redes sociales.
Zelensky expresó su reacción mediante un mensaje de voz al grupo de WhatsApp que comparte con corresponsales que cubren el conflicto, en el que lamentó la coincidencia temporal del anuncio con las gestiones de su delegación en Florida. Allí, representantes ucranianos dialogaban con los enviados de la Casa Blanca Steve Witkoff y Jared Kushner en encuentros previstos para el viernes y el sábado, centrados en la posibilidad de una tregua en los ataques contra infraestructuras energéticas.
“En el mismo momento en que nuestro equipo hablaba con el equipo estadounidense en Florida, el presidente de Estados Unidos tiene una conversación con el líder del Kremlin, con el líder de esta guerra, con el líder de esta agresión, y llega al acuerdo correspondiente por el que le da la posibilidad a Rusia de exportar diésel”, expresó.
A la vez, planteó su disposición a adoptar “medidas simétricas de distensión” y aseguró que se abstendrá de atacar refinerías rusas si Moscú suspende, por su parte, la destrucción de la red eléctrica y gasística del país. Los bombardeos contra instalaciones petroleras rusas, según explicó, responden a la campaña que Rusia sostiene desde hace años contra el sector energético ucraniano.
Desde Kiev se remarcó que el país cuenta con un respaldo legítimo de Washington y se pidió que esa postura se traduzca en firmeza ante el Kremlin, bajo la premisa de que “la paz nunca llega a través de la debilidad”. El pacto sobre el diésel fue definido como “impropio de un aliado” e interpretado como una maniobra rusa para compensar su falta de avances en el frente de batalla mediante negociaciones reservadas que le permitan ganar tiempo y aliviar la presión internacional en su contra.
El anuncio del acuerdo se conoció horas después de que los bombardeos aéreos rusos ejecutados el miércoles y el jueves provocaran la muerte de más de 60 civiles ucranianos en menos de 48 horas.
(Con información de EFE y EP)


