El verano de 2026 pasará a los registros meteorológicos de Francia como el más caluroso desde que existen mediciones sistemáticas. Tres olas de calor consecutivas —14 días en junio, 16 en julio y una tercera de 22 días que comenzó a finales de julio y aún no había sido declarada oficialmente cerrada al 18 de agosto— acumulan ya 52 días de calor extremo desde mediados de junio, una cifra sin precedentes desde 1947, según un análisis de la agencia AFP. El calor dejó también una factura humana: los servicios de salud pública franceses registraron 7.307 muertes en exceso atribuibles a las olas de calor entre finales de mayo y el 22 de julio.
Las consecuencias se extienden más allá de las ciudades. En Giverny, el pequeño pueblo de Normandía donde el pintor Claude Monet creó los jardines que inspiraron algunas de sus obras más célebres, el calor extremo está poniendo a prueba a los jardineros del Museo Casa y Jardines Claude Monet. “Es increíblemente triste”, declaró Rémi Lecoutre, subjefe de jardinería del museo, al canal France 24. “Es la primera vez que ocurre en esta magnitud. Es terrible”.
Lecoutre mostró a los periodistas las zonas donde habitualmente crecen las capuchinas a esta época del año, ahora entre las flores completamente arrasadas por el calor. Él y su equipo trabajan para proteger la flora que aún puede salvarse: agrupan plantas para que se protejan mutuamente y riegan las flores más vulnerables por la noche. “Con miniaspersores e irrigación subterránea pudimos combatir el estrés hídrico”, explicó al canal France 3. “Aun así, parte del follaje se quemó. Hay fenómenos fisiológicos que ocurren a nivel de la planta: cierran sus estomas y dejan de florecer. Tuvimos muchas flores marchitas. También es trabajo del jardinero adaptarse y encontrar soluciones para el calor”.
Según los medios que cubrieron la visita, el daño es visible pero contenido: la mayor parte de los estragos requieren una inspección cercana para apreciarse, lo que sugiere que los esfuerzos del equipo están dando resultado. Aun así, Lecoutre y sus colaboradores ya piensan en el futuro y evalúan incorporar plantas más resistentes al calor, así como adelantar los ciclos de floración ante el cambio en los ritmos naturales que impone el calor.
Esa adaptación, sin embargo, no es sencilla en un jardín de estas características. Giverny no es un jardín cualquiera: la propiedad, con la casa de Monet pintada de rosa con molduras verdes perfectamente conservada, está diseñada para evocar los paisajes florales que el pintor inmortalizó en sus cuadros. Cambiar las especies plantadas implica alejarse del espíritu original. “Como es un jardín histórico, lo ideal es que estas plantas respondan a los criterios estéticos y que sean lo más parecidas posible a las plantas que Monet conoció”, dijo Lecoutre a France 24. Pero el equipo no descarta cierta flexibilidad: “Al final, no somos un jardín museo, sino verdaderamente un espacio que evoluciona con su tiempo”, añadió.
El propio Monet, de hecho, no concebía su jardín como algo estático. El pintor apostaba por una gran diversidad de especies, muchas de ellas con ciclos cortos de floración de apenas unas semanas, de modo que el jardín fuera en sí mismo una obra en permanente transformación. “Ese es el valor añadido de este jardín en Giverny: muchas plantas con un ciclo corto, pero en grandes cantidades”, explicó Lecoutre.
Hay, en todo caso, una buena noticia entre tanta adversidad. Las famosas flores de nenúfar que Monet retrató en su serie más célebre no solo sobrevivieron al calor extremo, sino que prosperan con él: los nenúfares aman las temperaturas altas y, según los jardineros, se encuentran en plena forma.
El verano de 2026 tiene además una dimensión conmemorativa especial para los amantes del pintor. Este año se cumple el centenario de la muerte de Monet, fallecido el 5 de diciembre de 1926, y París concentra varios eventos para celebrarlo. El Musée de l’Orangerie presentará “Monet: Painting Time” a partir del 30 de septiembre, mientras que el Musée Marmottan Monet abrirá el 24 de septiembre la exposición “Historias de paisajes: de Monet a Hockney (1893-2026)”, que pondrá en diálogo las pinturas del impresionista con artistas modernos y contemporáneos. En Giverny, el Musée des Impressionnismes ya celebra el centenario con una instalación del artista francés Daniel Buren —titulada Plantations, travaux in situ, 2026— que ocupa los jardines y galerías del museo hasta el 1 de noviembre, con acceso gratuito los días 19 y 20 de septiembre con motivo de las Jornadas Europeas del Patrimonio.
El calor récord que amenaza los jardines de Giverny se enmarca en un verano catastrófico para toda Europa occidental. Según el servicio de cambio climático Copernicus de la Unión Europea, junio y julio de 2026 fueron los dos meses más calurosos jamás registrados en Europa occidental, con una temperatura media de 21,62°C, unos 2,79°C por encima de la media histórica. Los incendios forestales derivados del calor y la sequía quemaron más de 498.000 hectáreas en el continente, con Francia, España e Italia como los países más afectados.


